miércoles, 31 de julio de 2013

EMERGENTE UNIVERSAL DE CONJUNTO.

Esta artificial genérica imita un insecto que no terminó su ciclo de emergencia aún con la exhuvia adherida a su abdomen, el collar de flotación y las alas están dispuestas como un montaje clasico, si queremos que navege placada podemos aplastar las fibras de la parte inferior del collar.
Con este patrón de montaje nos ahorramos las fibras de culo de pato ya clasicas en el montaje de las emergentes siempre más dificil de secar y más delicadas.
El cuerpo se puede montar en tonos diferentes como carne, salmón, olivas etc. con la exhuvia en consonancia con el cuerpo, pero el patrón de montaje siempre el mismo.
Ficha de montaje : anzuelo Nr.18-20, hilo de montaje : amarillo huevo, exhuvia : tira de dubbing liebre oliva dispuesta segun fotografia de la artificial,cuerpo : seda gris Gutermman color 008, alas : dos puntas de cuello de gallo indio acerado crudo, collar de flotación : indio acerado de entretiempo de gallo vivo, cabeza : el mismo hilo de montaje.

sábado, 20 de julio de 2013

EPHEMERA VULGATA, "LA AMARILLENTA"

Ephemera vulgata, subimago.

Orden: Efemeróptero.

Familia: Efeméridos (Ephemeridae).

Género: Ephemera.

Especie: Ephemera vulgata.

Larva: Excavadora.

Tamaño del cuerpo: 20-23 mm.

Época de eclosión: de principios de junio hasta octubre.

Zonas: aguas lentas de los cursos medios y bajos de grandes y pequeños ríos.


Ephemera vulgata. La "Amarillenta".

La Ephemera vulgata pertenece a la familia Ephemeridae, lo mismo que la Ephemera dánica, y las dos son del mismo género. Estéticamente, son muy parecidas en tamaño, tono y silueta. Universalmente, se las conoce como la "Mosca de Mayo", aunque la Ephemera vulgata eclosiona en junio hasta prácticamente el final de la temporada de pesca. 

La mayoría de los pescadores leoneses no hacen distinción entre una u otra y las denomina con el sobrenombre de la "Amarillenta". Sin embargo, existen diferencias en cuanto a su hábitat, mientras que la Ephemera dánica le gusta de aguas puras y oxigenadas de los ríos de montaña, la Ephemera vulgata tolera mejor la contaminación y se la puede encontrar en los cursos medios y bajos de nuestros ríos regulados y naturales.

Las larvas de este género son excavadoras y viven en lechos fangosos y arenosos donde pueden escarbar con más facilidad túneles y galerías para resguardarse de los depredadores, principalmente de las truchas y otros peces, y donde van a pasar toda su vida larvaria de más o menos dos años en total tranquilidad.

Al cavo de unas treinta mudas y después de varios días sin alimentarse, las larvas ya transformadas en ninfas salen de sus galerías y nadando ayudadas de sus largas patas se encaraman a las hierbas y vegetación subacuática de las orillas, buscando un lugar seguro donde permanecerán hasta llegado el momento, comenzar a emerger y eclosionar.

Durante este período de tiempo, las truchas se posicionan en las orillas y muestran una especial actividad centradas en la captura de ninfas, momento que debe ser aprovechado por el pescador para pescar con imitaciones de ninfas apropiadas de este insecto.

Ninfa de Ephemera

La aparición de los subimagos sobre la superficie del agua provoca de nuevo una actividad aún mayor y más inusitada en las cebas de los salmónidos. Las truchas que hasta ahora han estado alimentándose de las ninfas que salían de sus galerías, van elevándose paulatinamente a medida que la eclosión aumenta hasta la misma superficie del agua, allí, durante los segundos que preceden al desgarre de la cutícula ninfal, con su tórax sobresaliendo de la película superficial del agua, como pequeñas burbujas apenas perceptibles para el pescador profano, el festín va a comenzar de nuevo. La superficie del agua comienza a ondularse con los clásicos aros producidos por las truchas en su peculiar y silenciosa manera de tomar las ninfas emergentes. ¡Es el momento de cambiar a las moscas emergentes!

Emergente

Los subimagos que han conseguido liberarse de su envoltorio ninfal primero y de sus depredadores después, comenzarán a derivar majestuosamente por la corriente con alas erguidas y sus vistosos colores, más... ¡el peligro no ha pasado del todo! Tan pronto como el número de insectos alados crece sobre la superficie del agua y las ninfas emergentes disminuyen, los subimagos comienzan a ser atacados en sonoras cebas. El pescador atento en todo momento a los cambios de cebas, cambiará la mosca emergente por una mosca seca lo más parecida a la natural.

Efemera "Amarillenta" de cuerpo extendido.

Efemera "Amarillenta" (La Picasa) de cuerpo separado.

Efemera "Amarillenta". Montaje clásico.

Efemera "Amarillenta". Montaje avanzado.

Durante un período de dos a tres días, según la climatología del momento, el subimago permanecerá en reposo oculto entre la vegetación hasta el momento de producirse la mutación definitiva que le convertirá en insecto adulto.

En su cita con el destino, los imagos que van a vivir aún durante dos o tres días más, reaparecerán en el mismo escenario que les vio nacer, sobrevolando el agua a baja altura en grupos numerosos, realizando acrobáticas danzas nupciales. Su colorido es ahora menos intenso, pero más brillante. Su cuerpo es más fino y estilizado, de color amarillo verdoso cambiante según la época de eclosión y la temperatura del agua, los cercos más largos y las alas más transparentes surcadas por fuertes nerviaciones adornadas con motas oscuras que las confiere un camuflaje perfecto.

Una vez fecundadas las hembras, la puesta masiva de los huevos se va a desarrollar en vuelos con saltos intermitentes sobre la superficie del agua, depositando a cada contacto una bola de huevos compactados que son confiados a la corriente y que por su mayor peso específico se depositarán en el fondo, en las partes más lentas del curso, allí donde el lecho del río es el adecuado para que el ciclo de vida de estos maravillosos insectos continúe.

Efemera "Amarillenta". Montaje clásico del imago.

La precipitación masiva de individuos sobre la superficie del agua, estimula y enardece de nuevo a las voraces truchas que plenas de gula ante tan suculento y fácil bocado, no van a parar de alimentarse de estos indefensos y agotados insectos. La imitación de imagos muertos (spent) va a ser ahora la artificial más adecuada para engañar a nuestras amigas.

Agotada o muerta (spent)

 No es tarea fácil para el montador transmitir a la artificial de este bello insecto la naturalidad y el equilibrio necesario para imitar la elegancia y fragilidad de su estilizada silueta, con una variada gama de bellos y discretos colores cuando derivan majestuosos con sus grandes alas erguidas como pequeños veleros y sus largas colas a modo de estabilizadores.

Hay que reconocer el poco interés de los pescadores leoneses por el montaje de esta artificial, y es que cada vez se ven menos insectos de esta especie y su importancia para la pesca hoy día es prácticamente irrelevante.

He tenido la ocasión en el pasado de comprobar multitud de veces eclosiones de este bello insecto en el río Omaña, también en el Órbigo en el coto de Villarroquel y en otros muchos lugares, y era realmente espectacular como las truchas tomaban las emergentes y los subimagos, hasta el punto de que daba igual como estuviera de bien o mal confeccionada la mosca, las tomaban sin ningún recelo. Luego, pasados unos días, como si estuvieran ya artas de tanta comida, dejaban de tomarlas tan alocadamente para fijar su vista en otros insectos más pequeños.

La Ephemera vulgata y la Ephemera dánica, son sin lugar a dudas las moscas más representativas de la pesca con mosca. Verlas derivar sobre la superficie del agua majestuosas con sus alas erguidas y sus cuerpos curvados, es como ver un pase de modelos, como si la naturaleza las hubiera puesto solo para eso. 

Ficha de montaje, patrón clásico: 

- anzuelo: # 10-12.
- hilo de montaje: marrón.
- cercos: unas fibras de faisán dorado y de indio avellanado.
- cuerpo: seda amarillo verdoso.
- brinca: quill de pavo real desbarbado.
- collar de flotación: mezcla de indio avellanado, indio acerado pajizo y algo de culo de pato oliva.
- alas: fibras de pardo Flor de Escoba con dos puntas de indio avellanado maduro.
- cabeza: el mismo hilo de montaje marrón.

 

sábado, 29 de junio de 2013

NINFA DE HEPTAGÉNIDO, " GUSARAPIN CABEZA DORADA "

Las ninfas de los Heptagénidos junto con los gusanos de tricópteros son los más abundantes en los cursos altos y medios de los ríos leoneses.

Las vigorosas larvas de estos insectos con una cabeza proporcionalmente grande con relación a su cuerpo se denominan aplanadas, precisamente porque su cuerpo parece estar aplastado, también se las conoce con el nombre de "deprimidas".

Los pescadores de cebo natural las preferían a cualquier otra por su efectividad. En otro tiempo pasado, cuando la ley permitía pescar con ellas, era habitual ver a estos pescadores hurgar entre las corrientes poco profundas de los ríos naturales para levantar las piedras y hacerse con el valioso cebo denominado por ellos como "gusarapin". Empleado con maestría, dejándolo derivar de forma natural por el lecho del río entre las grandes piedras y rocas en lances cortos y precisos, era garantía de éxito, su tremenda efectividad llevaron a prohibirla como cebo natural.

Ninfa den heptagénido "gusarapin"


Ninfa de Heptagénido, "gusarapin cabeza dorada"

Esta ninfa, de cabeza dorada de latón, pretende imitar a la ninfa de los Heptagénidos. Por su poco peso y tamaño, está más indicada para pescar sola en aguas poco profundas, generalmente en ríos de montaña. También se puede montar con mayor peso y tamaño para aguas más profundas, incluso acompañarla con otra ninfa o una mosca ahogada leonesa.

FICHA DE MONTAJE (Cabeza dorada)

Anzuelo: Nr.14. Cabeza: bola de latón dorada Nr.2,8. Cercos: dos fibras de faisán dorado en V, o también fibras de gallo pardo. Cuerpo: avestruz oliva, parte superior tira de látex oliva. Brinca: hilo de cobre. Tórax: dubbing de liebre natural, también oliva. Saco alar: fibras de pluma de faisán, también fibras de gallo pardo. Patas: del mismo dubbing del tórax, también fibras de gallo pardo o faisán.

Ninfa de "gusarapin"

NOTA: Es conveniente aplastar el cuerpo de la artificial, de tal manera que quede un poco plana, como la natural.  

sábado, 15 de junio de 2013

PERLA DINOCRAS CEPHALOTES, LA PLECÓPTERA "LEONESA"

Nuestros ríos leoneses nos ofrecen cada temporada la posibilidad de contemplar infinidad de eclosiones de todo tipo de insectos acuáticos, de entre todos ellos destaca por su importancia para la pesca de la trucha la “mosca de la piedra” o “mosca de mayo” como la denominan los pescadores leoneses, porque es en el mes de “mayo” cuando hace su aparición en grandes cantidades, prolongándose hasta junio y en algunos casos como pueden ser en los ríos de montaña, hasta bien entrado el mes de julio. 

Montaje clásico, “mosca de la piedra” (hembra). Plecóptera “leonesa”.

Dinocras cephalotes hembra

Dinocras cephalotes macho.

Apareamiento y copulación.

Las eclosiones de la Dinocras cephalotes, sigue siendo (aunque en menor medida), uno de los acontecimientos más importantes que suceden en nuestros ríos leoneses. El periodo de puesta de los huevos es indiscutiblemente el mejor para pescar con ella. La presencia de un insecto de cuatro centímetros de largo, que salpica o que deriva por la corriente tratando de alcanzar la orilla, es suficientemente poderoso como para llamar la atención y atraer a las truchas más grandes y cautelosas del río. 

Generalmente, este insecto acuático comienza a eclosionar en nuestros ríos a principios del mes de mayo, prolongándose hasta bien entrado el mes de julio en los ríos de montaña. Este periodo de tiempo sirve naturalmente como orientación, y tanto las condiciones ambientales como del agua, pueden provocar la aparición más temprana o tardía. 

El macho de esta especie carece de importancia para la pesca, al menos para la pesca en superficie. Es bastante más pequeño que la hembra, y a diferencia de lo que se comenta en muchas revistas de pesca, las alas las tienen desarrolladas, pero no las utilizan porque no necesitan volar. Para eclosionar, lo hacen trepando por la orilla del río, encaramándose a las piedras y vegetación más cercana, y para aparearse y copular, llama a la hembra mediante un sonido que produce al friccionar sus alas como hacen los grillos en verano, pero con una intensidad menor, no perceptible para el oído humano, al menos para el mío que lo tengo averiado. 

Los huevos depositados por la hembra se adhieren a los fondos pedregosos, dando lugar a las pocas semanas a pequeñas larvas que se transformaran en ninfas, denominándose entonces por los pescadores de cebo natural como “gusarapa” o “rancajo”.

Imitación de la “Gusarapa”.

Ninfa cabeza dorada de la “mosca de la piedra”.

Las hembras fecundadas, aun disponiendo de unas alas poderosas, son malas voladoras. Para depositar la enorme masa de huevos compactados que transporta al final de su abdomen, se elevan en el aire para posteriormente descender muy torpemente y depositarlos huevos sobre la superficie del agua. En ocasiones, derivarán nadando o serán arrastradas por la corriente al lado mismo de la vegetación de las orillas, momento que aprovecharán las grandes truchas para tomar este abundante bocado. 

La Dinocras cephalotes eclosiona a partir de su ninfa, la “gusarapa” o “rancajo” como se la conoce aquí en León. Cuando alcanza su madurez, sale al exterior abandonando el envoltorio ninfal sobre las piedras semisumergidas y transformándose en una voluminosa mosca que volará hacia las ramas y las hierbas de la orilla del río. 

Hoy no tanto, pero antaño, había tantas moscas que era un espectáculo ver como las truchas se situaban cerca de la superficie en fila India debajo de las ramas de las orillas para abalanzarse sobre ellas, incluso sacando el cuerpo entero fuera del agua. Nada era más bello a los ojos de los pescadores de caña, fueran de mosca seca, ahogada o de cebo natural. Las eclosiones de estos grandes insectos era entonces esperada con entusiasmo por las grandes truchas y por los pescadores.

Imitación de la Mosca de la Piedra, con las alas y cuerpo de pelos de corzo, en posición de reposo. 

Pescando aguas rápidas, es imprescindible disponer de imitaciones que floten bien, usando preferentemente materiales ligeros para el montaje. 

Algunos pescadores se decantan por imitaciones de espuma y, funcionan bien… hasta que se vuelven como esponjas. A otros les gustan los patrones montados con pelos de arce canadiense, de ciervo o de corzo siberiano, o con plumas CDC de pato salvaje francés, funcionan genial, hasta que están tan saturados de agua que a duras penas pueden mantenerse a flote. 

Así que la mayoría de nosotros, con algunos años de experiencia, nos decantamos por los montajes clásicos, montados con plumas de gallo de pluma de León, eso sí, con la ayuda inestimable de productos farmacéuticos: flotantes (geles) y secantes (polvos). Y sí, hay una diferencia entre los dos productos. ¿Quieres saber la diferencia?

Los flotantes se aplican antes de lanzar la mosca. Estos productos, como Aquel Loon, están diseñados para hacer que las moscas sean un tanto impermeables. La idea con este producto es evitar que las moscas grandes absorban agua, y en general funcionan bien, hasta que después de varias capturas o de haber pasado la mosca varias veces entre remolinos, la grasa deja de funcionar. 

Es aquí donde entran los secantes, los polvos mágicos por así decirlo. Este producto está diseñado para extraer agua de la artificial. La aplicación de unos pocos polvos de sílice a una mosca que está húmeda, ayuda a sacar el agua de la mosca y absorberla. Productos como Loon Dust o Top Ride Loon, inertes para el medio ambiente, funcionan muy bien.

Pescando con la Perla Dinocras cephalotes en el Esla con un montaje CDC. 

En pocas palabras, los flotantes y secantes deben usarse juntos. Personalmente, no me gusta usar estos productos para mantener mis moscas a flote. Sin embargo, en determinadas situaciones como es el caso que nos ocupa es necesario. Por eso siempre llevo estos dos productos en mi chaleco de pesca. 

Pescando aguas lentas, será en ocasiones necesario mover la artificial dando pequeños tirones a la línea para producir pequeñas ondulaciones en la superficie del agua, para atraer así la atención de las truchas, como lo hacen las naturales cuando se desplazan por la superficie del agua. 

Después de un tiempo de ver cientos de imitaciones pasar por su radio de alimentación, las truchas se vuelven recelosas y empiezan a rechazar con bastante frecuencia la artificial. En ocasiones se diría que están hartas de alimentarse de estos insectos. Llegado a este punto, es conveniente cambiar de patrón, incluso de mosca, no hay que olvidar que en esta época también eclosionan otros insectos acuáticos.  

Ficha de montaje, montaje CDC: anzuelo Nr.6-8. Hilo de montaje: marrón. Cola: dos quill de gallo. Cuerpo: dubbing de liebre oliváceo. Alas: culo de pato natural mezclado con algunos pelos de corzo. Collar de flotación: indio avellanado mezclado con dos vueltas de indio rubión. Cabeza marrón.

lunes, 10 de junio de 2013

POTAMANTHUS LUTEUS. "LA FLOR DEL RÍO"

Introducción:

Orden: Efemeróptero

familia: Potamanthidae

Género: Potamanthus

Especie: Potamanthus luteus

Rasgos característicos:

Este bello insecto de tamaño medio, 10-14 mm y tonos amarillentos, pertenece a la familia Potamanthidae. Sus alas son transparentes con ramificaciones transversales y longitudinales claramente marcadas, aunque carecen de manchas moteadas. Tiene tres cercos o colas y el abdomen con manchas características de esta especie. Eclosiona a principios del verano hasta final de temporada y sus ninfas son de tipo rastreadora de los fondos (marchadora), aunque carece de las poderosas mandíbulas excavadoras de los efeméridos.


Potamanthus luteus, imago (foto, Rafael del Pozo)

Eclosionan en los días de verano al atardecer en grandes cantidades que pueblan el agua de amarillentos colores como si fueran pétalos de flores. Los pescadores leoneses la han bautizado con el sobrenombre de "Flor del río", precisamente por este motivo. También se la conoce con el sobrenombre de "Efemera limón". 

La aparición de esta mosca provoca importantes movimientos entre las truchas debido a que las ninfas en un mismo tramo del río maduran al mismo tiempo. La sincronización se consigue mediante parámetros ambientales tales como la duración del día y la noche, la temperatura del agua y temperatura ambiente, etc. Este comportamiento recibe el nombre de "estrategia de saciado" y el objeto es evitar que los predadores, como pájaros y peces, no consigan comérselos a todos.

Ninfa de Potamanthus, (foto Rafael del Pozo)

 
La corta vida de los adultos también es otro de los motivos de estas espectaculares eclosiones, ya que con ello se facilita la tarea de encontrar pareja. Todo en la naturaleza tiene una razón de ser. 
Julio y agosto son los meses que eclosionan con más intensidad, sobre todo a última hora de la tarde hasta bien entrada la noche, haciendo las delicias de los pescadores del "sereno".

"La flor del río". Efemera "limón"

  Ficha de montaje: 

Anzuelo: Nr.14-16. Hilo de montaje: amarillo huevo. Cercos: indio acerado pajizo. Cuerpo: seda amarillo limón. Brinca: amarillo huevo. Alas: pardo corzuno pajizo. Collar de flotación: mezcla de indio acerado pajizo e indio rubión maduro de gallo vivo. Cabeza: el mismo hilo de montaje.

martes, 4 de junio de 2013

PARALEPTOPHLEBIA SUBMARGINATA, " LA TABACO "

Este insecto pertenece a la familia de los Leptoflébidos, muy abundante en nuestros rios y muy facil de identificar por sus tonos oscuros amarronados, son de tamaño mediano y los subimagos tienen las alas sombreadas y surcadas por venas trasversales fuertemente marcadas en tonos ahumados.



Eclosionan en el mes de Abril hasta final de temporada, sus ninfas de tipo rastreadoras necesitan de aguas limpias y oxigenadas, su hábitat principal son los cursos medios y altos de los rios. Las eclosiones de este insecto no son masivas como sucede con la mayoria de insectos acuaticos sino espaciadas a lo largo de todo el dia. Hay que destacar de este insecto que las alas de los Imagos son claras y transparentes, nada que ver con las de los Subimagos, su cuerpo sin embargo sigue siendo de tonos más o menos amarronados dependiendo de la epoca de eclosión y la temperatura del agua.
Para muchos pescadores esta mosca ha desbancado a los pardones y olivas de principio de temporada, por lo que ocupan un lugar preferente en sus cajas y es que cada vez son mayores las eclosiones de este insecto.
Los Imagos ( montaje en paracaidas )es aconsejable llevarlos para las ocasiones en que la hembra deposita los huevos sobre la superficie del agua, tambien cuando las truchas lo toman en posición de agotado o muerto, o simplemente al primer rechazo que tengamos.

Ficha de montaje ( Subimago ), anzuelo : Nr.14, hilo de montaje : marrón oscuro, cercos : fibras de pardo aconchado, cuerpo : seda marrón gütterman, brinca : marrón claro, alas : fibras de pardo aconchado crudo para principio y tostado para el resto, collar de flotación : indio acerado medio de gallo vivo, cabeza : el mismo hilo de montaje. Ficha de montaje del Imago : lo mismo que para el Subimago, salvo el collar de flotación en indio acerado medio, dos o tres vueltas al rededor del poste de culo de pato natural en forma de V, el torax obtativo en los dos montajes y los cercos fibras de indio acerado medio.