martes, 30 de septiembre de 2014

ESCARABAJO DEL ALISO, "AGELÁSTICA ALNI "

El escarabajo del aliso, también conocido como "Crisomela del aliso", es una de las especies de escarabajos más extendida por toda nuestra geografía leonesa, conociéndose varias subespecies, lo que hace aún más difícil su identificación, siendo uno de los más imitados para la pesca de la trucha y de otros peces. Pertenece al orden de los Coleópteros y a la familia de los Chrysomelidae, conocida esta especie por el nombre de Agelástica alni, del género de las Crhisomelas. 


Mide alrededor de 8 milímetros, los élitros cubren las alas membranosas que son las que usan para volar torpemente. Estas alas membranosas son de un tono azulado oscuro, casi negro y brillantes. El cuerpo es de un tono anaranjado en algunos individuos y verdes oscuros en otros. Las antenas son órganos vitales para el insecto, pues en ellas se encuentran los órganos táctiles, olfativos y gustativos, por tanto, a la hora de aparearse son estos órganos que olfatean las feromonas sexuales liberadas por la hembra de su misma especie.

Este insecto terrestre utiliza las hojas de los arbustos y de los cultivos para alimentarse, y su vida depende totalmente de estos alimentos. Las hembras ponen los huevos generalmente en el envés de las hojas para protegerlos de los depredadores y una vez que maduran pasan a la fase de larva, pupa e imago, hasta alcanzar el estado adulto.

En cuanto al montaje, lo más destacado de esta artificial es la silueta, el tórax y el abdomen que debe ser ovalado y voluminoso. Es importante llevar siempre varios modelos con tonos diferentes, tanto para el abdomen como para los élitros. Para el abdomen tonos anaranjados, verdes oscuros, negros etc. 

Hay que tener en cuenta que esta artificial navega semihundida y la trucha percibe claramente los colores. En cuanto a los élitros, los tonos rojos, verdes y negros son los más indicados, teniendo en cuenta que existen otras especies como "el escarabajo de la hoja del álamo" (Chrysomela populi), también muy abundante.

Ficha de montaje:

Anzuelo #10-12-14. Hilo de montaje: negro

Descripción del montaje: 

1. Fijamos el hilo de montaje a la tija del anzuelo y formamos una cama para atar sobre ella la tira de foam de tres o cuatro milímetros de ancha y de color negra, que nos servirá posteriormente para formar los élitros del insecto, (el foam, es un material ideal para imitar los élitros y posibilita múltiples imitaciones y diferentes tonos). 

2. Fijamos al comienzo de la curvatura del anzuelo, dos o tres hersl de pavo real retorcidos entre sí para hacer el cuerpo y lo enrollamos sobre la tija hasta el ojal del anzuelo, procurando darle una forma ovalada y voluminosa. 

3. En este punto fijamos las antenas que sean flexibles y resistentes como puede ser el nailon, (optativas). 

4. Traemos hacia el ojal la tira de foam, primero lo atamos a la tija formando la intersección tórax-abdomen, para luego fijarlo una vez más formando la intersección cabeza-tórax, cortando el sobrante de la tira de foam procurando dejar un par de milímetros para la cabeza. 

5. En este punto, enrollamos una pluma de cuello de gallo vivo indio negrisco y damos un par de vueltas para formar el collar que dará estabilidad a la artificial al tiempo que imitamos las patas del insecto

Artificial del escarabajo del "aliso" o escarabajo "negro".

Vista inferior, escarabajo del aliso.

miércoles, 7 de mayo de 2014

MOSCA AHOGADA PARA SEDAL PESADO

La pesca con mosca seca no es la única modalidad de pesca con sedal pesado, tenemos además la mosca ahogada, la ninfa y el streamer que conforman los cuatro componentes que completan la pesca con mosca artificial, y que hacen que el pescador que desee capturar el mayor número de truchas opte por alguna de estas cuatro modalidades incluidas la pesca en tándem entre ellas. 

Por tanto, la elección no debe ser fruto de los gustos particulares de cada pescador, sino que debe responder a las distintas condiciones ambientales y del comportamiento de las truchas que nos podamos encontrar en un determinado lugar y día. 

Otra cosa bien distinta es que muchos pescadores nos dejemos guiar por nuestros gustos personales sin tener en cuenta el número de capturas, valorando más otros factores no menos importantes.


Mosca ahogada para sedal pesado.

Frente a la pesca con mosca seca y la pesca de moda la ninfa, que parece haberse redescubierto recientemente, la pesca con mosca ahogada con sedal pesado se presenta como la pariente más pobre, algunos pescadores piensan que es una modalidad desprovista de todo interés, algunos incluso llegan a afirmar que es una pesca de segundo orden y que se pueden emplear moscas de segunda clase, lo cierto es que para ser un buen pescador de ahogada es preciso poseer un sentido del agua muy desarrollado y con una seguridad de mano comparable a la pesca con ninfa.

Un pescador que practica esta modalidad, capaz de aceptar sus reglas y ponerlas adecuadamente en juego, no puede quedar indiferente al verla tan poco practicada e ignorada de forma tan manifiesta. La pesca con mosca ahogada tanto con sedal pesado como a la leonesa tienen las más depuradas normas de nobleza. Nuestros antepasados ya pescaban así, habiendo cambiado solamente con el paso del tiempo los aparejos y métodos de montaje, que en su concepción siguen inspirados en la labor de los pescadores y montadores leoneses, que durante generaciones han sido la base incontestable de este tipo de pesca.

La inadecuada forma de pescar de algunos de seca que ocasionalmente se ponen con la ahogada, es lo que ha ocasionado el descrédito entre los pescadores de este tipo de pesca, sin tener en cuenta que en esta modalidad pescar al toque con línea tensa y caña alta como si de la pesca al tiento se tratara es un error de manejo de las artificiales. Pescando así se puede afirmar que son preciosas muchas picadas o toques para clavar una trucha, pues cuando se aprecian es ya demasiado tarde para dar el cachete, ¿por qué razón? 

Una trucha que toma una mosca ahogada en derivada muerta abre la boca y aspira un buen volumen de agua que saca seguidamente por los opérculos, cuando la mosca toca su garganta es retenida y examinada y si nota que no es real la expulsa antes de tragarla. Si pescamos con línea tensa no permitiremos a la trucha aspirar la mosca, y aunque la trucha consiga meterla en la boca, la mayoría de los toques apenas serán perceptibles reaccionando casi siempre tarde, incluso reaccionando a tiempo para dar el cachete, lo único que conseguiremos es terminar de sacar la mosca de la boca de la trucha, argumentando que no ha sido bien tomada o que ha sido rechazada por no ser la adecuada, comenzando entonces el baile de cambio de moscas, tamaños más pequeños etc.

Existen algunas ocasiones en que el clavado de la trucha se produce solo por inercia, sobre todo en escenarios de corrientes fuertes, pero en la mayoría de los casos una simple picada o toque no significa que la trucha ya está clavada, en un momento u otro tendremos que rematar y dar el cachete y esto son palabras mayores. 

Dar el "cachete" exige una buena vista, control de las emociones, buenos reflejos, una mano dulce y precisa, y algunas cosas más como una especie de sexto sentido que algunos pescadores poseen fruto de la experiencia adquirida a lo largo de muchos años y muchas horas de río y que hace que estos pescadores claven trucha tras trucha, mientras que el resto seríamos incapaces de apreciar el menor signo para hacer lo mismo.

Otro de los errores que se comete en este tipo de pesca es hacer vivir la mosca mediante el juego de tirones y descensos de la línea, sin darse cuenta de que la labor del pescador no es esa. Cada mosca ahogada merced a los juegos de luz de las plumas (fibras) con el brillo, textura, el moteado y los tonos, así como la adecuada posición de las fibras junto con el movimiento de las corrientes deben dar su propia sensación de vida. 

No hace falta recordar que en aguas paradas no es el mejor lugar para emplear esta técnica de pesca, pero nuestros antepasados esto ya lo sabían y las moscas ahogadas leonesas fueron diseñadas para nuestros ríos de aguas cantarinas, por eso no han tenido la misma repercusión que la mosca seca exportada por los Ingleses y aceptada en todo el mundo. 

Por tanto, silueta, tamaño, color y materiales de calidad, son las propiedades de una buena imitación de mosca ahogada, que junto con una derivada natural procurando en todo momento que naveguen a la misma velocidad que la corriente en lances cortos y precisos con discreción en los movimientos, es el secreto del éxito en esta modalidad de pesca.

La mosca ahogada quizás sea el único método que razonablemente se pueda practicar durante toda una jornada de pesca y toda la temporada; sin embargo, el mejor momento se produce durante las eclosiones de los insectos acuáticos y la subida de las ninfas emergentes hacia la superficie, cuando la actividad entre dos aguas comienza a ser importante. 

Lo ideal en estos casos es pescar con dos moscas ahogadas, una en punta y otra a sesenta centímetros empatada en un codal de entre diez y quince centímetros. Algunos aficionados son partidarios de un aparejo mixto, o sea, la mosca de punta como ahogada y la otra una mosca seca clásica o saltona leonesa. Este aparejo en tándem está más bien indicado para cuando la temporada está algo avanzada y las eclosiones empiezan a ser importantes.

Tanto el modelo como el montaje de estas moscas ahogadas para sedal pesado no difieren o al menos no deberían diferir mucho de las moscas clásicas ahogadas leonesas (mosquitos). Cuatro son básicamente las diferencias a tener en cuenta: 

- El anzuelo de anilla para pescar con sedal pesado y de paleta para la mosca ahogada leonesa, los "mosquitos leoneses". 

- El grado de inclinación de las fibras de la pluma con respecto a la tija del anzuelo que en las de sedal pesado deben estar en torno a los treinta grados (30º), para conseguir una derivada lo más natural posible, mientras que en las leonesas pueden estar a setenta o más grados. 

- También la diferencia en cuanto a la cantidad de fibras empleadas para las alas deben ser escasas, aproximadamente la mitad que para las moscas ahogadas leonesas, con el fin de que el hundimiento se produzca rápido. 

- Otra diferencia es que en estas moscas se pueden emplear tanto pluma de riñonada como de cuello, pero siempre de gallo vivo y de la mejor calidad.

Ni que decir tiene que estas moscas no deben llevar ningún tipo de plomado y tanto para confeccionar el cuerpo como la brinca es aconsejable la seda, ya que este material dota a la mosca de mayor sensación de vida y movilidad dentro del agua al quedar las fibras repartidas uniformemente pegadas al cuerpo como si de un imago o subimago muerto arrastrado por la corriente se tratara. 

La cabeza tampoco debe ser asegurada con pegamento porque este material deteriora y distorsiona tanto la seda como la cabeza. 

Por último los cercos son optativos y depende de cada montador, los más expertos aconsejan prescindir de ellos.

Mosca ahogada para sedal pesado sin cercos

Aspecto de la mosca sumergida.

Descripción del montaje paso a paso con fibras de riñonada:
 
1. Fijamos el hilo de montaje dejando espacio para la cabeza y también para presentar posteriormente el penacho de fibras para confeccionar las alas. 

2. Sujetamos la seda para formar el cuerpo y al mismo tiempo también sujetamos cuatro o seis fibras de riñonada para formar los cercos, procurando que queden bien alineados con la tija del anzuelo y en una longitud igual a esta y dejamos ocho o diez centímetros sobrantes del hilo de montaje para anillar posteriormente el cuerpo. 

3. Formamos el cuerpo dándole una forma ahusada y lo brincamos uniformemente con el sobrante del hilo de montaje. 
4. De una pluma de riñonada arrancamos las fibras de un lado de la pluma que más o menos tengan la misma longitud, las agrupamos y las presentamos procurando dejarlas a la altura del final de la curvatura del anzuelo. Las fibras en ningún caso se deben cortar y siempre con la parte brillante hacia arriba. 

5. Con el hilo de montaje fijamos la inclinación forzando si hiciera falta con alguna vuelta en dirección al cuerpo y presionándolas contra la base de este para que se levanten. 

6. Con la uña del dedo gordo presionamos en la base del penacho de fibras a la vez que hacemos un ligero movimiento a un lado y a otro para repartir uniformemente las fibras que deberán tener una abertura de ciento ochenta grados más o menos, asegurando el nudo final.


Montaje con pluma de cuello de gallo y cercos.

Descripción paso a paso de un montaje con pluma de cuello de gallo y cercos:

1. Una vez terminado el cuerpo fijamos una pluma de cuello de gallo vivo de un tamaño de fibras acorde al largo de la tija del anzuelo, en este caso no es necesario que lleguen hasta el final de la curvatura, y lo enrollamos como si se tratara del collar de flotación de una mosca seca, procurando no cargarlo en exceso para conseguir una inclinación correcta de las fibras. 

2. Lo llevamos hacia atrás con la ayuda de los dedos de la mano izquierda y damos las vueltas necesarias con el hilo de montaje por encima de la base de las fibras, con lo que las forzaremos a ir hacia atrás y así dejarlas en la posición deseada, haciendo posteriormente el nudo final.


Cuerda de mosca ahogada leonesa.

jueves, 6 de febrero de 2014

EL SALTAMONTES

Casi todos los insectos tanto acuáticos como terrestres pueden ser imitados, y utilizados para la pesca de la trucha, y el saltamontes es uno de ellos.


Imitación del saltamontes en foam


El conocimiento de los factores que pueden intervenir en el comportamiento de las truchas ante una artificial como esta es tan complejo, que es muy difícil asegurar cuáles son las razones que en algunos casos la incitan a tomarla y en otros a rechazarla.

Sin embargo, creo que el patrón de estos insectos terrestres tiene mucho que ver. Estamos acostumbrados a mirar imitaciones realistas de estos insectos, pequeñas obras de arte como el patrón de la fotografía de arriba, pero muy poco efectivas para la pesca, esencialmente porque no transmiten ningún movimiento, por tanto, no transmiten vida.

El patrón de la fotografía de abajo es todo lo contrario, está montado con materiales naturales, y sus alas transmiten a la artificial movimiento y vida, en consecuencia, un insecto vivo que ha caído al agua accidentalmente, esencial para incitar a las truchas.

Del saltamontes como artificial para la pesca a mosca seca poco se ha escrito, y pocos montadores se han dedicado al montaje de este emblemático insecto terrestre, pero sin duda para determinadas épocas y momentos, y sobre todo para determinados ríos, resulta ser una artificial excelente.

Existen muchas especies de saltamontes, pero para la pesca a mosca seca los que más interés tienen son los denominados comúnmente como "saltamonte verde", y que se encuentra con facilidad en los prados próximos a los ríos.

Las dos especies más comunes son la Myrmeleototis Maculatus y Chortipus Brunneus, de quince a veinte milímetros de longitud y de tonos verdosos-amarillentos, aunque estas especies experimentan cambios estacionales de colores mimetizándose con el entorno donde viven, llegando a ser prácticamente invisibles en reposo.

 Cuando se avecina un peligro realizan con sus potentes patas traseras un gran salto, al tiempo que despegan sus alas anteriores y con el destello repentino de sus colores logran desorientar al depredador, esta circunstancia la conocemos muy bien los pescadores cuando caminamos en primavera y verano por los verdes prados aledaños a las orillas del río.
Decir que los grandes saltamontes grises y otras especies que viven generalmente en terrenos áridos y secanos tienen poca importancia como artificial para la pesca.

Esta imitación de saltamontes es extraordinaria para pescar en los caniculares días veraniegos, especialmente en tiempos de siega de la hierba en mayo y junio principalmente, además es una de las pocas artificiales capaces de activar el instinto alimenticio de las truchas. Es, por otro lado, si queremos tener buenos resultados una pesca difícil, que debe practicarse en arroyos y tramos del río casi ocultos y enmarañados por la vegetación y por consiguiente casi siempre a ciegas, y que requiere en muchos casos de lances rodados y de mucha experiencia en el lanzamiento por parte del pescador.

Sin embargo, existen otros escenarios más abiertos y propicios para este tipo de pesca, porque con más frecuencia de lo normal estos saltamontes caen al agua, sobre todo en los días de fuerte viento, en estas condiciones posar la mosca cerca de las orillas es fundamental, porque es allí donde generalmente caen.

En acción de pesca esta artificial por sus dimensiones y al carecer del collar de flotación que suavice la posada, produce pequeñas ondas y reflejos en la superficie del agua que son detectadas por la línea lateral y la vista de las truchas de una forma increíble! Produciendo a veces tomadas espectaculares. Por esta razón, es conveniente pescar con pequeños tirones de línea, para producir esas pequeñas ondulaciones en la superficie que llamen la atención de la trucha y provoque el ataque.

El patrón de montaje debe ser a mi modo de ver lo más sencillo posible, sin complicarse en exceso, tamaño y silueta junto con materiales naturales es lo más apropiado para estas artificiales, el límite en cuanto a tonos se encuentra en la imaginación de cada montador.

El saltamontes nos ofrece una forma de pescar que no debemos desaprovechar, explorar nuevas posibilidades para capturar truchas recelosas y desconfiadas está en el ADN del pescador con mosca, además de la emoción que nos proporciona el ver y sentir el ataque de una trucha a nuestra artificial.

Un montaje sencillo. El movimiento que le proporcionan las alas anteriores que en el insecto natural son membranosas y son las que permiten que estos saltamontes puedan volar, imitadas en este patrón con pluma pardo de gallo de pluma leonés que, junto con las posteriores de pelo de corzo, dotan a esta artificial de movimiento y vida.

Esta artificial admite otros materiales, pero son aconsejables, por una parte, que sean naturales, y por otra que tengan buena flotabilidad, ya que esta imitación no lleva collar de flotación.


Saltamonte verde, muy común en nuestros campos.

viernes, 24 de enero de 2014

EMERGENTE DE TRICÓPTERO

Esta artificial de emergente de tricóptero, tanto el montaje clásico como el simplificado, se muestran tremendamente efectivas en presencia de eclosiones de estos insectos.
He tenido en multitud de ocasiones la posibilidad de comprobar como las truchas desprecian cualquier imitación de tricóptero que las presentemos en superficie, a pesar de tener cientos de ellos volando a nuestro alrededor.

Generalmente, al atardecer, pero también al amanecer, las ninfas de estos insectos ya maduras, se preparan para romper el envoltorio ninfal o "capullo" que les han servido para desarrollar el proceso de metamorfosis o transformación de larvas a ninfas pasando por la fase de pupas. 
Algunas especies lo harán encaramándose a las hierbas subacuáticas y trepando hasta conseguir llegar a la superficie, otras, en cambio, lo harán en una fulgurante y rápida emergencia, no sin antes derivar durante algún tiempo mientras se completa el proceso.

Es por esta razón que el plomado de estas artificiales debe ser muy ligero o nulo, para no limitar los movimientos en una deriva lo más natural posible, además estas ninfas emergentes deben derivar y no ir al fondo como si fueran un trozo de plomo.

Se puede pescar con ellas en deriva muerta, pero como mejor funcionan es recogiendo línea a pequeños tirones, imitando los movimientos de las ninfas al emerger. 

Estas imitaciones hay que adaptarlas en lo posible al tamaño y tonos de los tricópteros que estén eclosionando, aunque en tamaños grandes se muestran eficaces incluso en ausencia aparente de actividad, dando a veces grandes sorpresas con ataques violentos por parte de las truchas.

El montaje clásico tiene la desventaja de ser algo frágil, sobre todo en la parte delantera, pero aún habiendo perdido su belleza estética sigue siendo eficaz, el montaje simplificado por su sencillez y claridad de silueta, hace que una trucha alimentándose activamente o no, raramente ignorará esta artificial si la presentamos correctamente, bien derivando libremente o bien recogiendo línea a pequeños tirones. 
Por tanto, no se trata de una simple artificial de conjunto, sino más bien todo lo contrario, ya que imita con extraordinaria exactitud muchos insectos naturales en sus distintas fases que derivan por la corriente.

Los dos patrones son efectivos, solo las truchas de cada lugar nos dirán cuál es el más apropiado.

FICHA DE MONTAJE:  

"Montaje clásico": anzuelo Daiichi 1130, #10-16. Hilo de montaje: marrón. Plomado: hilo de cobre. Cuerpo: dubbing de liebre natural. Costera o parte superior: tira plástica marrón claro. Brinca: hilo de cobre. Tórax: fibras de avestruz oscuras. Saco alar: dos plumas de culo de pato, una natural y otra oliva. Alas: fibras de riñonada Pardo Flor de Escoba. Patas: las puntas de la misma pluma de culo de pato del saco alar. Cabeza: el mismo hilo del montaje.

MONTAJE PASO A PASO:  Aquí

Emergente de tricópteroMontaje clásico, aunque algo simplificado. En acción de pesca se muestra un poco frágil, sobre todo en la parte delantera, por lo que hay que revisarla de vez en cuando.

Emergente de tricópteroMontaje simplificado que unifica en una sola artificial las fases de ninfas emergentes de tricópteros, pupas y larvas en deriva, sencilla de montar y excelente en acción de pesca.

Emergente de tricópteroVista superior del montaje, con costera verde aceituna, brincada con hilo amarillo limón de doble cabo y las plumas de pardo aconchado de primera calidad a cada lado del tórax en forma de abanico que las confiere un parecido con las moscas ahogadas leonesas.

Emergente de tricópteroVista lateral-inferior donde se aprecia claramente la silueta de la artificial, el tórax de pavo real, la cola en herl de faisán marrón oscuro y el cuerpo de seda verde desilada, y ligeramente plomada con hilo de cobre.

viernes, 17 de enero de 2014

MONTAJE EMBUDO DE EFÉMERA GENÉRICA

El creador de este tipo de montajes fue Neil Patterson, y el detonante, como en tantos otros tipos de montajes, la selectividad de las truchas.

Para tratar de presentar en el agua una mosca seca que tuviera un mayor parecido con las naturales, pero a los ojos de las truchas, no a los ojos de los pescadores, Neil se centró en dos aspectos de la artificial, por un lado, en el aspecto general de la artificial sobre el agua (posición invertida) y por otro la capacidad de flotación.

Gracias al collar de flotación que nos recuerda los modelos "avanzados" de Devaux, las fibras se apoyan en el agua sobre una mayor superficie, lo que da lugar a una mejor flotación, al mismo tiempo al aumentar la superficie ocupada por las fibras, también aumenta el tamaño de la mosca, por lo que deberemos tener esto en cuenta a la hora del montaje, esto permite montar imitaciones en anzuelos más pequeños, por tanto, más ligeros.

Para que la artificial al presentarla quede en posición invertida, o sea que la punta del anzuelo quede fuera del agua, es preciso que las fibras del collar de flotación queden posicionadas más o menos 45° grados con respecto a la tija del anzuelo y los cercos ligeramente inclinados y algo más largos de lo habitual. El tórax además de ser un elemento que todos estos montajes deberían llevar, en este caso nos sirve también para mantener las fibras del collar en su sitio.

Aunque en la práctica no siempre adoptan la postura deseada, motivo por el cual yo apenas los uso, hay que reconocer el magnífico trabajo de investigación y diseño, no solo en este tipo de montaje "embudo" sino también en otros montajes tales como en "paracaídas", "no jáquel", moscas invertidas etc. etc.

Ficha de montaje:
 
- anzuelo Nr. 18. 
- hilo de montaje: amarillo huevo. 
- cercos: fibras indio gris medio. 
- cuerpo: un cabo de seda gris gütermann 008. 
- brinca: el mismo hilo del montaje. 
- tórax: dubbing de liebre natural. 
- collar de flotación: dos puntas de pluma indio gris medio. 
- cabeza: el mismo hilo del montaje.


Montaje embudo.
En un montaje "embudo", cuando se deja caer la artificial sobre una superficie plana, la posición de los cercos algo inclinados y más largos de lo habitual, junto con la posición de las fibras del collar de flotación, 45° grados inclinadas con respecto a la tija del anzuelo, obligan a la mosca a rodar hasta apoyarse sobre las fibras situadas a los lados de la zona cortada. Aunque en la práctica no siempre es así, creo que merece la pena montar alguna y probarlas en acción de pesca.

jueves, 2 de enero de 2014

GAMMARUS PULEX

El Gammarus Pulex es un crustáceo de la familia de los Gammaridae con más de doscientas especies diferentes y en otros tiempos muy abundante en los ríos leoneses, pero por diversas causas ha desaparecido en muchos tramos debido entre otras causas a que en parte ha desaparecido su hábitat preferido, las plantas y vegetación subacuática y con ellos un importante alimento para complementar la dieta de nuestras truchas, con un elevado aporte de calorías y proteínas, y también un aporte importante de quinina, sustancia que da a la carne de las truchas un tono rosáceo asalmonado y un "fino sabor".

Según el grado de madurez y la especie, estos crustáceos pueden llegar a alcanzar entre uno y dos cm, y al carecer de fase larvaria, ya que nacen de un huevo completamente desarrollado, su crecimiento pasa por periodos de mudas con tonos claros y transparentes hasta llegar a desarrollarse por completo, adquiriendo entonces tonos coincidiendo con el entorno donde viven, generalmente olivas y marrones.

El cuerpo se compone de tres partes: la cabeza, el tórax y el abdomen, aunque el primer segmento del tórax se une a la cabeza formando lo que se conoce como cefalotórax. 

En la cabeza se encuentran los ojos dotados de una visión esférica y dos pares de antenas, donde se encuentran el gusto y el tacto que les sirven para encontrar el alimento. En el tórax tienen siete pares de patas y también las branquias cubiertas por un caparazón flexible, y finalmente en el abdomen se encuentran otros seis pares de apéndices que les sirven para tomar el oxígeno del agua.

Los montajes de este crustáceo en tamaño pequeño (anzuelos 16-18 y poco lastrados, hilo de cobre p.j.), son muy efectivos para pescar a trucha vista o trucha cebada. 
También se puede sustituir la cabeza por una bola de tungsteno para pescar sola o en tándem en aguas más profundas o pescar con una seca en tándem que nos haga las veces de indicador de picada.

Existen muchas posibilidades de pescar con esta artificial, solo la experiencia nos dirá cuál es la mejor en cada situación.

FICHA DE MONTAJE: (sin bola)

Anzuelo......... curvo Nr. 10-18
Hilo de moje... amarillo-limón
Plomado........ hilo de plomo
Cuerpo........... dubbing de liebre natural, parte superior tira de látex tostado
Brinca............ nailon tostado
Antenas......... una punta de pluma de cuello de gallo ginger o avellanado claro
Cola............... lo mismo que para las antenas
Ojos............... dos bolas de nailon negras (quemadas) y pegadas, también rotuladas en negro indeleble

MONTAJE PASO A PASO: AQUÍ

MONTAJE PASO A PASO CABEZA DORADA: AQUÍ

Muy efectivo para pescar a trucha vista, #16-18
  

Gammarus Pulex cabeza dorada. Ideal para pescar solo o en tándem con otra mosca.


Gammarus en fase de muda. La transparencia es notable y los tonos son diferentes al adulto.


Gammarus Pulex