sábado, 25 de octubre de 2014

La Dogsbody.

Subimago hembra, de Ephemera notata. 
El origen de esta imitación se remonta a 1924, cuando su creador Harry Powell conocido pescador de mosca y montador de artificiales, disponía de un negocio de barbería en Usk, pequeña población de Gales en Monmouthshire, situada al noreste de Newport a orillas del río de igual nombre, profesión que compaginaba con el montaje y venta de moscas, como un complemento a sus ingresos, ocupando sus ratos libres cuando los clientes de la barbería eran escasos, junto con su ayudante Williams Hackey en el montaje de artificiales. 

Harry Powell tenía en mente el montaje de una artificial que imitara los subimagos de principios de temporada, pero no encontraba el dubbing apropiado para el cuerpo, hasta que un buen día llegó un granjero con su perro a cortarse el pelo, entonces se fijó en el pelo del perro de un bello color acamellado, sin dudarlo un instante, Powell y Hackey se miraron uno al otro y después al perro, ¡allí estaba lo que buscaban! Aquel día además de cortar el pelo al granjero, el perro también salió algo trasquilado, suministrando el material básico para hacer una imitación que ha conseguido fama merecida con el tiempo transcurrido desde entonces.
 
La Dogsbody.
Para su montaje se utiliza hilo de color marrón, que sujeta como cola tres fibras de faisán en un anzuelo del 14-16. El cuerpo se forma con dubbing de pelo de perro color camello y la brinca un tinsel dorado oval. 

Una vez finalizado el anillado se sujetan dos plumas; un grizzly y un indio rojizo, de tal manera que la pluma grizzly quede detrás de la pluma roja, aunque el orden seguramente no altere la eficacia de esta artificial. 

El pelo de perro acamellado se puede sustituir por un dubbing parecido. Hay que destacar de esta artificial que se trata de una mosca de conjunto y pretende imitar los subimagos de principios de temporada, pero que puede ser útil durante toda la temporada.

viernes, 24 de octubre de 2014

La Wooly Worm.

La Wooly Worm es una mosca de conjunto (atractora), muy utilizada fuera de nuestras fronteras, pero que sin duda también ha demostrado su eficacia en nuestros ríos, tanto en superficie (mosca seca) como ahogada. 

Esta artificial está diseñada especialmente para aguas rápidas y tumultuosas, o bien para pescar con ella como lo haríamos con un streamer en pozos y tabladas profundas. 

Puede montarse en una gran cantidad de combinaciones de colores y materiales tales como el chenille negro para el cuerpo y pluma indio gris o crizzly en palmer, o también chenille rojo, verde o de otro color y pluma crizzly, o cualquier otra combinación que se nos ocurra. 

Parece que esta artificial se remonta a los años treinta, y su origen es el de una vieja mosca utilizada para la pesca del black bass en la cuenca del Missouri en Estados Unidos, y que fue comercializada de forma general por un montador de California llamado Dan Martínez.

 
Al igual que otras muchas imitaciones muy populares en aquella época, la Wooly Worm ha demostrado ser efectiva en cualquier lugar y para la pesca de gran cantidad de peces, tanto de agua dulce como salada, debido en buena medida a las innovaciones de los materiales de montaje y a las variantes que pueden utilizarse. 

 La pluma enrollada en palmer a lo largo de la tija del anzuelo debe ser poco poblada y las espiras separadas unas de otras, y no se debe olvidar la cola de lana roja, que aunque no se sabe lo que pretende representar, la dota de un mayor atractivo como la Red Tag. Además, es una mosca de montaje muy fácil, ideal para los que comienzan a montar. 

Ficha de montaje: Anzuelo Nr.4-10, de vástago largo; cola: lana roja; cuerpo: chenille, si se desea que profundice irá entonces sobre un plomado a lo largo de la tija; pluma o hackle: grizzly en palmer sobre toda la longitud del anzuelo; cabeza: el mismo hilo de montaje, marrón o negro.

miércoles, 22 de octubre de 2014

La Green Drake

Ephemera Danica, Green Drake
Charles Cotton, en el libro de Isaac Walton (segunda parte), "El perfecto pescador de caña" 1653, define La Green Drake como una de las cuatro moscas de Mayo o May Fly diciendo:《•••De estas, la Green Drake, aparece al rededor del vente de este mes (Mayo), o entre el veinte y el final (en algunos casos más pronto y en otros más tarde), pero nunca es tomada hasta el final de este mes o el principio de junio 》, y sigue diciendo: {•••De entre estas, la Green Drake nunca se desprende de su envoltura hasta que llega a la completa madurez: cuerpo, alas y todo y luego se escurre fuera de ella con las alas quebradizas y arrugadas, y dispuestas juntas en tan estrecho espacio que durante varias horas son totalmente inútiles, lo que significa que se ve obligada a arrastrarse y encaramarse sobre las hojas, hierbas o tallos, saliendo primero desde el fondo del agua y cerca de la orilla hasta el aire, donde el sol las extiende y les da flexibilidad, y si su primera aparición sobre el agua se produce en el centro, se tumba sobre la superficie igual que un barco escorado, hasta que sus alas disponen de la flexibilidad suficiente para poder volar con ellas, siempre que alguna trucha no la haya capturado antes y luego las alas sé enderezan y permanecen cerradas sobre la espalda}. 

El color del cuerpo es en algunas pálido, en otras de un amarillo oscuro (no son todas exactamente del mismo color) y están rodeadas con segmentos verdosos largos que se van afinando hacia el extremo, donde tienen tres largas y delgadas colas de un color muy oscuro, casi negro, y está cola se vuelve hacia arriba igual que la de un pato, de donde indudablemente recibe el nombre de "Green Drake".

Montaje según Charles Cotton 1653

Cómo se puede observar, la descripción realizada por Charles Cotton hace casi cuatrocientos años, es casi difícil de mejorar. 

Cotton engloba en este modelo, posiblemente las tres especies de mosca de Mayo existentes en Inglaterra, la Ephemera Danica, la Ephemera Vulgata y la Ephemera Líneata, que en aquellas fechas debían ser más abundantes que en la actualidad. Aunque de hecho la Green Drake se supone es la imitación de la Ephemera Danica. La Ephemera Vulgata se conoce actualmente como Brown Drake. 

Para su montaje, Cotton nos dice:《•••La artificial Green Drake se construye sobre un anzuelo grande, el dubbings de pelo de camello y pelos brillantes de oso, la parte inferior con cardado de pelo de perro y angora amarillo bien mezclados, el cuerpo largo y anillado con seda verde, o amarilla encerada con cera verde, los rabos de la cola con pelos largos de marta o de nutría y las alas de una pluma, gris blanquecina de pato teñida de amarillo, que debe teñirse de la siguiente forma: 

Tomad la raíz del árbol del agracejo (aliso negro, matapiojos, etc.), lavadla y ponedla en un cazo de madera con cantidades iguales de alumbre (sulfato) y corteza de nuez, coced después las plumas con agua de lluvia y tornarán a un bello color amarillo. 
Como vemos, en 1653 ya se montaban excelentes moscas y se teñían las plumas. 

Montaje:Anzuelo Nr. 10-12, hilo de montaje marrón, cercos o cola: tres fibras de faisán (sustituto de pelos de marta o nutría), cuerpo: dubbings amarillo pálido (sustituto de dubbings de camello), anillado o brinca: seda amarilla encerada, alas: dos puntas de pluma de gallo de León Pardo corzuno de verano (sustituto de pluma de pato teñida de amarillo), cabeza: el mismo hilo de montaje.

martes, 30 de septiembre de 2014

ESCARABAJO DEL ALISO, "AGELÁSTICA ALNI "

El escarabajo del aliso, también conocido como "Crisomela del aliso", es una de las especies de escarabajos más extendida por toda nuestra geografía leonesa, conociéndose varias subespecies, lo que hace aún más difícil su identificación, siendo uno de los más imitados para la pesca de la trucha y de otros peces. Pertenece al orden de los Coleópteros y a la familia de los Chrysomelidae, conocida esta especie por el nombre de Agelástica alni, del género de las Crhisomelas. 


Mide alrededor de 8 milímetros, los élitros cubren las alas membranosas que son las que usan para volar torpemente. Estas alas membranosas son de un tono azulado oscuro, casi negro y brillantes. El cuerpo es de un tono anaranjado en algunos individuos y verdes oscuros en otros. Las antenas son órganos vitales para el insecto, pues en ellas se encuentran los órganos táctiles, olfativos y gustativos, por tanto, a la hora de aparearse son estos órganos que olfatean las feromonas sexuales liberadas por la hembra de su misma especie.

Este insecto terrestre utiliza las hojas de los arbustos y de los cultivos para alimentarse, y su vida depende totalmente de estos alimentos. Las hembras ponen los huevos generalmente en el envés de las hojas para protegerlos de los depredadores y una vez que maduran pasan a la fase de larva, pupa e imago, hasta alcanzar el estado adulto.

En cuanto al montaje, lo más destacado de esta artificial es la silueta, el tórax y el abdomen que debe ser ovalado y voluminoso. Es importante llevar siempre varios modelos con tonos diferentes, tanto para el abdomen como para los élitros. Para el abdomen tonos anaranjados, verdes oscuros, negros etc. 

Hay que tener en cuenta que esta artificial navega semihundida y la trucha percibe claramente los colores. En cuanto a los élitros, los tonos rojos, verdes y negros son los más indicados, teniendo en cuenta que existen otras especies como "el escarabajo de la hoja del álamo" (Chrysomela populi), también muy abundante.

Ficha de montaje:

Anzuelo #10-12-14. Hilo de montaje: negro

Descripción del montaje: 

1. Fijamos el hilo de montaje a la tija del anzuelo y formamos una cama para atar sobre ella la tira de foam de tres o cuatro milímetros de ancha y de color negra, que nos servirá posteriormente para formar los élitros del insecto, (el foam, es un material ideal para imitar los élitros y posibilita múltiples imitaciones y diferentes tonos). 

2. Fijamos al comienzo de la curvatura del anzuelo, dos o tres hersl de pavo real retorcidos entre sí para hacer el cuerpo y lo enrollamos sobre la tija hasta el ojal del anzuelo, procurando darle una forma ovalada y voluminosa. 

3. En este punto fijamos las antenas que sean flexibles y resistentes como puede ser el nailon, (optativas). 

4. Traemos hacia el ojal la tira de foam, primero lo atamos a la tija formando la intersección tórax-abdomen, para luego fijarlo una vez más formando la intersección cabeza-tórax, cortando el sobrante de la tira de foam procurando dejar un par de milímetros para la cabeza. 

5. En este punto, enrollamos una pluma de cuello de gallo vivo indio negrisco y damos un par de vueltas para formar el collar que dará estabilidad a la artificial al tiempo que imitamos las patas del insecto

Artificial del escarabajo del "aliso" o escarabajo "negro".

Vista inferior, escarabajo del aliso.

miércoles, 7 de mayo de 2014

MOSCA AHOGADA PARA SEDAL PESADO

La pesca con mosca seca no es la única modalidad de pesca con sedal pesado, tenemos además la mosca ahogada, la ninfa y el streamer que conforman los cuatro componentes que completan la pesca con mosca artificial, y que hacen que el pescador que desee capturar el mayor número de truchas opte por alguna de estas cuatro modalidades incluidas la pesca en tándem entre ellas. 

Por tanto, la elección no debe ser fruto de los gustos particulares de cada pescador, sino que debe responder a las distintas condiciones ambientales y del comportamiento de las truchas que nos podamos encontrar en un determinado lugar y día. 

Otra cosa bien distinta es que muchos pescadores nos dejemos guiar por nuestros gustos personales sin tener en cuenta el número de capturas, valorando más otros factores no menos importantes.


Mosca ahogada para sedal pesado.

Frente a la pesca con mosca seca y la pesca de moda la ninfa, que parece haberse redescubierto recientemente, la pesca con mosca ahogada con sedal pesado se presenta como la pariente más pobre, algunos pescadores piensan que es una modalidad desprovista de todo interés, algunos incluso llegan a afirmar que es una pesca de segundo orden y que se pueden emplear moscas de segunda clase, lo cierto es que para ser un buen pescador de ahogada es preciso poseer un sentido del agua muy desarrollado y con una seguridad de mano comparable a la pesca con ninfa.

Un pescador que practica esta modalidad, capaz de aceptar sus reglas y ponerlas adecuadamente en juego, no puede quedar indiferente al verla tan poco practicada e ignorada de forma tan manifiesta. La pesca con mosca ahogada tanto con sedal pesado como a la leonesa tienen las más depuradas normas de nobleza. Nuestros antepasados ya pescaban así, habiendo cambiado solamente con el paso del tiempo los aparejos y métodos de montaje, que en su concepción siguen inspirados en la labor de los pescadores y montadores leoneses, que durante generaciones han sido la base incontestable de este tipo de pesca.

La inadecuada forma de pescar de algunos de seca que ocasionalmente se ponen con la ahogada, es lo que ha ocasionado el descrédito entre los pescadores de este tipo de pesca, sin tener en cuenta que en esta modalidad pescar al toque con línea tensa y caña alta como si de la pesca al tiento se tratara es un error de manejo de las artificiales. Pescando así se puede afirmar que son preciosas muchas picadas o toques para clavar una trucha, pues cuando se aprecian es ya demasiado tarde para dar el cachete, ¿por qué razón? 

Una trucha que toma una mosca ahogada en derivada muerta abre la boca y aspira un buen volumen de agua que saca seguidamente por los opérculos, cuando la mosca toca su garganta es retenida y examinada y si nota que no es real la expulsa antes de tragarla. Si pescamos con línea tensa no permitiremos a la trucha aspirar la mosca, y aunque la trucha consiga meterla en la boca, la mayoría de los toques apenas serán perceptibles reaccionando casi siempre tarde, incluso reaccionando a tiempo para dar el cachete, lo único que conseguiremos es terminar de sacar la mosca de la boca de la trucha, argumentando que no ha sido bien tomada o que ha sido rechazada por no ser la adecuada, comenzando entonces el baile de cambio de moscas, tamaños más pequeños etc.

Existen algunas ocasiones en que el clavado de la trucha se produce solo por inercia, sobre todo en escenarios de corrientes fuertes, pero en la mayoría de los casos una simple picada o toque no significa que la trucha ya está clavada, en un momento u otro tendremos que rematar y dar el cachete y esto son palabras mayores. 

Dar el "cachete" exige una buena vista, control de las emociones, buenos reflejos, una mano dulce y precisa, y algunas cosas más como una especie de sexto sentido que algunos pescadores poseen fruto de la experiencia adquirida a lo largo de muchos años y muchas horas de río y que hace que estos pescadores claven trucha tras trucha, mientras que el resto seríamos incapaces de apreciar el menor signo para hacer lo mismo.

Otro de los errores que se comete en este tipo de pesca es hacer vivir la mosca mediante el juego de tirones y descensos de la línea, sin darse cuenta de que la labor del pescador no es esa. Cada mosca ahogada merced a los juegos de luz de las plumas (fibras) con el brillo, textura, el moteado y los tonos, así como la adecuada posición de las fibras junto con el movimiento de las corrientes deben dar su propia sensación de vida. 

No hace falta recordar que en aguas paradas no es el mejor lugar para emplear esta técnica de pesca, pero nuestros antepasados esto ya lo sabían y las moscas ahogadas leonesas fueron diseñadas para nuestros ríos de aguas cantarinas, por eso no han tenido la misma repercusión que la mosca seca exportada por los Ingleses y aceptada en todo el mundo. 

Por tanto, silueta, tamaño, color y materiales de calidad, son las propiedades de una buena imitación de mosca ahogada, que junto con una derivada natural procurando en todo momento que naveguen a la misma velocidad que la corriente en lances cortos y precisos con discreción en los movimientos, es el secreto del éxito en esta modalidad de pesca.

La mosca ahogada quizás sea el único método que razonablemente se pueda practicar durante toda una jornada de pesca y toda la temporada; sin embargo, el mejor momento se produce durante las eclosiones de los insectos acuáticos y la subida de las ninfas emergentes hacia la superficie, cuando la actividad entre dos aguas comienza a ser importante. 

Lo ideal en estos casos es pescar con dos moscas ahogadas, una en punta y otra a sesenta centímetros empatada en un codal de entre diez y quince centímetros. Algunos aficionados son partidarios de un aparejo mixto, o sea, la mosca de punta como ahogada y la otra una mosca seca clásica o saltona leonesa. Este aparejo en tándem está más bien indicado para cuando la temporada está algo avanzada y las eclosiones empiezan a ser importantes.

Tanto el modelo como el montaje de estas moscas ahogadas para sedal pesado no difieren o al menos no deberían diferir mucho de las moscas clásicas ahogadas leonesas (mosquitos). Cuatro son básicamente las diferencias a tener en cuenta: 

- El anzuelo de anilla para pescar con sedal pesado y de paleta para la mosca ahogada leonesa, los "mosquitos leoneses". 

- El grado de inclinación de las fibras de la pluma con respecto a la tija del anzuelo que en las de sedal pesado deben estar en torno a los treinta grados (30º), para conseguir una derivada lo más natural posible, mientras que en las leonesas pueden estar a setenta o más grados. 

- También la diferencia en cuanto a la cantidad de fibras empleadas para las alas deben ser escasas, aproximadamente la mitad que para las moscas ahogadas leonesas, con el fin de que el hundimiento se produzca rápido. 

- Otra diferencia es que en estas moscas se pueden emplear tanto pluma de riñonada como de cuello, pero siempre de gallo vivo y de la mejor calidad.

Ni que decir tiene que estas moscas no deben llevar ningún tipo de plomado y tanto para confeccionar el cuerpo como la brinca es aconsejable la seda, ya que este material dota a la mosca de mayor sensación de vida y movilidad dentro del agua al quedar las fibras repartidas uniformemente pegadas al cuerpo como si de un imago o subimago muerto arrastrado por la corriente se tratara. 

La cabeza tampoco debe ser asegurada con pegamento porque este material deteriora y distorsiona tanto la seda como la cabeza. 

Por último los cercos son optativos y depende de cada montador, los más expertos aconsejan prescindir de ellos.

Mosca ahogada para sedal pesado sin cercos

Aspecto de la mosca sumergida.

Descripción del montaje paso a paso con fibras de riñonada:
 
1. Fijamos el hilo de montaje dejando espacio para la cabeza y también para presentar posteriormente el penacho de fibras para confeccionar las alas. 

2. Sujetamos la seda para formar el cuerpo y al mismo tiempo también sujetamos cuatro o seis fibras de riñonada para formar los cercos, procurando que queden bien alineados con la tija del anzuelo y en una longitud igual a esta y dejamos ocho o diez centímetros sobrantes del hilo de montaje para anillar posteriormente el cuerpo. 

3. Formamos el cuerpo dándole una forma ahusada y lo brincamos uniformemente con el sobrante del hilo de montaje. 
4. De una pluma de riñonada arrancamos las fibras de un lado de la pluma que más o menos tengan la misma longitud, las agrupamos y las presentamos procurando dejarlas a la altura del final de la curvatura del anzuelo. Las fibras en ningún caso se deben cortar y siempre con la parte brillante hacia arriba. 

5. Con el hilo de montaje fijamos la inclinación forzando si hiciera falta con alguna vuelta en dirección al cuerpo y presionándolas contra la base de este para que se levanten. 

6. Con la uña del dedo gordo presionamos en la base del penacho de fibras a la vez que hacemos un ligero movimiento a un lado y a otro para repartir uniformemente las fibras que deberán tener una abertura de ciento ochenta grados más o menos, asegurando el nudo final.


Montaje con pluma de cuello de gallo y cercos.

Descripción paso a paso de un montaje con pluma de cuello de gallo y cercos:

1. Una vez terminado el cuerpo fijamos una pluma de cuello de gallo vivo de un tamaño de fibras acorde al largo de la tija del anzuelo, en este caso no es necesario que lleguen hasta el final de la curvatura, y lo enrollamos como si se tratara del collar de flotación de una mosca seca, procurando no cargarlo en exceso para conseguir una inclinación correcta de las fibras. 

2. Lo llevamos hacia atrás con la ayuda de los dedos de la mano izquierda y damos las vueltas necesarias con el hilo de montaje por encima de la base de las fibras, con lo que las forzaremos a ir hacia atrás y así dejarlas en la posición deseada, haciendo posteriormente el nudo final.


Cuerda de mosca ahogada leonesa.

jueves, 6 de febrero de 2014

EL SALTAMONTES

Casi todos los insectos tanto acuáticos como terrestres pueden ser imitados, y utilizados para la pesca de la trucha, y el saltamontes es uno de ellos.


Imitación del saltamontes en foam


El conocimiento de los factores que pueden intervenir en el comportamiento de las truchas ante una artificial como esta es tan complejo, que es muy difícil asegurar cuáles son las razones que en algunos casos la incitan a tomarla y en otros a rechazarla.

Sin embargo, creo que el patrón de estos insectos terrestres tiene mucho que ver. Estamos acostumbrados a mirar imitaciones realistas de estos insectos, pequeñas obras de arte como el patrón de la fotografía de arriba, pero muy poco efectivas para la pesca, esencialmente porque no transmiten ningún movimiento, por tanto, no transmiten vida.

El patrón de la fotografía de abajo es todo lo contrario, está montado con materiales naturales, y sus alas transmiten a la artificial movimiento y vida, en consecuencia, un insecto vivo que ha caído al agua accidentalmente, esencial para incitar a las truchas.

Del saltamontes como artificial para la pesca a mosca seca poco se ha escrito, y pocos montadores se han dedicado al montaje de este emblemático insecto terrestre, pero sin duda para determinadas épocas y momentos, y sobre todo para determinados ríos, resulta ser una artificial excelente.

Existen muchas especies de saltamontes, pero para la pesca a mosca seca los que más interés tienen son los denominados comúnmente como "saltamonte verde", y que se encuentra con facilidad en los prados próximos a los ríos.

Las dos especies más comunes son la Myrmeleototis Maculatus y Chortipus Brunneus, de quince a veinte milímetros de longitud y de tonos verdosos-amarillentos, aunque estas especies experimentan cambios estacionales de colores mimetizándose con el entorno donde viven, llegando a ser prácticamente invisibles en reposo.

 Cuando se avecina un peligro realizan con sus potentes patas traseras un gran salto, al tiempo que despegan sus alas anteriores y con el destello repentino de sus colores logran desorientar al depredador, esta circunstancia la conocemos muy bien los pescadores cuando caminamos en primavera y verano por los verdes prados aledaños a las orillas del río.
Decir que los grandes saltamontes grises y otras especies que viven generalmente en terrenos áridos y secanos tienen poca importancia como artificial para la pesca.

Esta imitación de saltamontes es extraordinaria para pescar en los caniculares días veraniegos, especialmente en tiempos de siega de la hierba en mayo y junio principalmente, además es una de las pocas artificiales capaces de activar el instinto alimenticio de las truchas. Es, por otro lado, si queremos tener buenos resultados una pesca difícil, que debe practicarse en arroyos y tramos del río casi ocultos y enmarañados por la vegetación y por consiguiente casi siempre a ciegas, y que requiere en muchos casos de lances rodados y de mucha experiencia en el lanzamiento por parte del pescador.

Sin embargo, existen otros escenarios más abiertos y propicios para este tipo de pesca, porque con más frecuencia de lo normal estos saltamontes caen al agua, sobre todo en los días de fuerte viento, en estas condiciones posar la mosca cerca de las orillas es fundamental, porque es allí donde generalmente caen.

En acción de pesca esta artificial por sus dimensiones y al carecer del collar de flotación que suavice la posada, produce pequeñas ondas y reflejos en la superficie del agua que son detectadas por la línea lateral y la vista de las truchas de una forma increíble! Produciendo a veces tomadas espectaculares. Por esta razón, es conveniente pescar con pequeños tirones de línea, para producir esas pequeñas ondulaciones en la superficie que llamen la atención de la trucha y provoque el ataque.

El patrón de montaje debe ser a mi modo de ver lo más sencillo posible, sin complicarse en exceso, tamaño y silueta junto con materiales naturales es lo más apropiado para estas artificiales, el límite en cuanto a tonos se encuentra en la imaginación de cada montador.

El saltamontes nos ofrece una forma de pescar que no debemos desaprovechar, explorar nuevas posibilidades para capturar truchas recelosas y desconfiadas está en el ADN del pescador con mosca, además de la emoción que nos proporciona el ver y sentir el ataque de una trucha a nuestra artificial.

Un montaje sencillo. El movimiento que le proporcionan las alas anteriores que en el insecto natural son membranosas y son las que permiten que estos saltamontes puedan volar, imitadas en este patrón con pluma pardo de gallo de pluma leonés que, junto con las posteriores de pelo de corzo, dotan a esta artificial de movimiento y vida.

Esta artificial admite otros materiales, pero son aconsejables, por una parte, que sean naturales, y por otra que tengan buena flotabilidad, ya que esta imitación no lleva collar de flotación.


Saltamonte verde, muy común en nuestros campos.