martes, 16 de diciembre de 2014

LA INVICTA

El origen de la pesca con sedal pesado, no solo se debe a las moscas ahogadas de la época Victoriana, también las moscas ahogadas españolas tuvieron algo que ver, y todo antes de que Halford sentara las bases para la pesca con mosca seca.
 
La Invicta.

Seguramente las moscas ahogadas inglesas de la época victoriana empezarían a montarse con un diseño simple: un cuerpo ligeramente cónico hecho con dubbings, tal vez un tinsel dorado o plateado para el anillado, y finalmente un par de alas confeccionadas con plumas de algún ave. 
Mientras que en Inglaterra el montaje de artificiales se fue complicando con la incorporación de nuevos materiales, aquí en León, los montadores se inclinaron más por la simplicidad. 

Las moscas del Manuscrito de Astorga de Juan de Bergara (1624), son muy complejas que combinan plumas de diferentes especies de aves; sin embargo, con el paso del tiempo parece que la eficacia y versatilidad de las plumas obtenidas de las distintas variedades de gallos Pardos e indios, consiguieron simplificar radicalmente los montajes, reduciéndolos a un mínimo indispensable en que nuestros artesanos lograron un virtuosismo envidiable en cuanto a eficacia y diseño. 

Los ingleses tal vez por carecer de un material tan excepcional como el nuestro, debieron interesarse por la senda de la sofisticación y los materiales exóticos. Esta carrera un tanto alocada, les llevó hasta límites asombrosos, especialmente en lo referente al montaje de moscas para el salmón, en ocasiones usando plumas de aves raras atadas al rededor de un anzuelo que más que una mosca pensada para pescar era una muestra del estatus de su propietario, dando a menudo su nombre a la mosca para así pasar a la posteridad como su creador.
 
La Peter Ross.

En el caso de las moscas ahogadas para las truchas y reos, sin llegar a los extremos del salmón, seguimos viendo una clara tendencia a la complicación en cuanto al montaje: exóticas plumas de cresta de faisán dorado, o de arrendajo, gallo de guinea, etc. Complicando el diseño aun más usando porciones de plumas para formar unas alas compactas con plumas por ejemplo de oca, cóndor, cola de faisán, como la mítica "Butcher" o la "Peter Ross", muy populares entre los pescadores británicos incluso hoy en día. 

Entre tantas moscas, la "Invicta" es a mi juicio la que mejor representa tanta complicación: materiales exóticos y montaje muy elaborado, además según dicen sigue siendo eficaz, ah, Y sobre todo porque sigue siendo una mosca muy bonita.
 
La Butcher

Ficha de montaje de la "Invicta":

El montaje de la "Invicta" comenzaría fijando para la cola unas fibras de pluma amarilla brillante de faisán dorado que dan a la mosca un toque realmente elegante. Luego, cerca de la curvatura del anzuelo, sujetamos un tinsel dorado fino para el posterior anillado, y a continuación formamos el cuerpo con un dubbing peludo y esponjoso de pelo de foca teñido de amarillo. 

Después junto al ojal del anzuelo fijamos una pluma de cuello de gallo Brown y la enrollamos hacia atrás en palmer (típico de los montajes ingleses), la fijación de la pluma se hace con el tinsel. 

Una vez que hemos fijado la pluma, enrollamos el tinsel en sentido contrario a como lo hicimos con la pluma, de esta manera cada vuelta del tinsel sujetamos una vuelta de la pluma. 

A continuación viene otro toque exótico del montaje: montamos un babero (fibras de la parte inferior), con unas fibras de pluma de ala de arrendajo. Se trata de unas bonitas plumas con distintos tonos azulados que van desde el azul celeste al azul marino y que dan a la mosca una nota de color, a la vez que seguramente el creador de esta mosca las puso para imitar las patas del insecto. 

Finalmente en la parte superior, en un proceso algo complicado se colocan las dos alas compactas formada cada una por una porción de pluma de cola de faisán igual a la anchura de la apertura del anzuelo, se igualan y se emparejan, dejando la parte brillante hacia afuera, teniendo la precaución de no sobrepasar con ellas la punta de la cola. 

Presentamos las dos alas bien sujetas por los dedos pulgar e índice y las fijamos con una vuelta de hilo de montaje sin apretar. 
Para evitar que al apretar las alas, estas se giren sobre la tija del anzuelo, la primera vuelta del hilo de montaje hay que deslizarla con cuidado entre la punta de los dedos y que el bucle se vaya cerrando poco a poco tirando del porta bobinas hacia abajo, de esta manera el hilo comprime las fibras y no gira sobre el anzuelo. 

Los montadores ingleses llaman a esta sencilla y eficaz técnica "Pinch and Loop", que viene a ser algo así como "Pellizco y Bucle", lo que no deja de ser una buena descripción del proceso. 

Una vez bien sujetas las alas, cortamos el sobrante y rematamos la cabeza de la mosca con el nudo final. Ninguna mosca inglesa puede considerarse terminada si no se esmalta cuidadosamente la cabeza, intercalando capas de barniz transparente con otras capas de barniz según el color de la cabeza. 

El resultado final es una mosca muy elegante y muy bonita para la vista, y sobre todo una mosca muy equilibrada para pescar los reservorios (lagos y estanques) ingleses. Pero tanto la "Invicta" como la "Butcher", la "Peter Ross", la "Black Pennell" o la "Alexandra" y tantas otras, merecen pasar a la posteridad por tres razones: por estética, por historia y porque gracias a ellas hemos podido conocer y disfrutar del mágico mundo de la pesca con sedal pesado.

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